Lo que dicen quienes aprenden con LingoBear
“Hands down one of the best language apps I've tried, love it.”
gayshouldbecanon
“Really cool way to build vocab breadth and depth on topics of interest! Especially love the explanation field which provides so much helpful context.”
vayabien
“I really think this will help language learners with motivation. It's great that you can type in your interest, and it creates a story/article for you. Well done!”
Chasing_toucans
“This is really cool! The UI is very intuitive and not annoying and the text it generated was interesting and the right level for me. This really is the first language tool I've seen in a while that's actually interesting and fresh.”
anonymous
“Just tried it out. This is Awesome! I'll be using it on my Xbox a lot I can foresee.”
michaeldross
“Loved it. This is the kind of thing that makes me excited about generative AI in the language learning space.”
ButterflyBitter888
Cada palabra de tu texto en valón se puede tocar. Recibes la traducción al español y ayuda gramatical, muy útil para comparar el valón con el francés.
Escribe cualquier tema y LingoBear genera un texto nuevo en valón, algo muy útil cuando el material publicado se centra en la literatura antigua.
El valón (walon) es una lengua romance del grupo de la lengua de oíl, hermana del francés, hablada en gran parte de Valonia, en el sur de Bélgica, y en algunos pueblos franceses vecinos. La Comunidad Francesa de Bélgica lo reconoció como lengua regional autóctona en 1990. Las estimaciones hablan de unos 600.000 hablantes, aunque el uso activo cotidiano ha caído mucho desde el siglo XX en favor del francés.
El valón y el francés descienden ambos del latín vulgar del norte (la lengua de oíl), pero el valón conserva muchos rasgos perdidos en el francés: préstamos germánicos del franco, el uso de pronombres clíticos de sujeto incluso en formas verbales átonas y la conservación de la /k/ latina ante /a/ (vatche «vaca» frente al francés vache). Se escribe con el antiguo sistema Feller, propio de cada dialecto, o con el unificado rifondou walon (de los años noventa). Para un hispanohablante, su base romance hace reconocible buena parte del vocabulario.